Descripción
«Esta es una transfusión de intimidad entre Sara y Alejo. Blanchot dijo que la amistad “pasa por el reconocimiento de la extrañeza común que no nos permite hablar de nuestros amigos, sino sólo hablarles”. En esta conversación–transfusión, la sangre escapa de los catéteres y nos unta. “Nadie como tú”, escriben, “sabrá mirar con tantos ojos, aunque te digan que no hay tantas ventanas abiertas en tu mente como seres humanos hay en la tierra”. Al estar escrito a cuatro manos, tiene más ojos y abre más ventanas que un libro que cuenta con la reduplicación de ojos de un solo individuo, hasta si es una reduplicación al infinito. Por estas ventanas entran ascidias, moluscos, boleros, delirios del pasado y del futuro, deseo, rebeldía y trap latino.» Tania Ganitsky.





