Descripción
El bestiario va transitando perversiones de la Naturaleza, serpentarios de varia invención, recreaciones y reinterpretaciones mitológicas que, aunque impregnados de humorismo, permiten entrever la miseria de lo humano, su ilusoria soberbia, la presunción del más extraño, destructivo y peor de los animales, el que sólo ve en el prodigio una causa de miserable autocomplacencia. Desfilan por sus páginas seres fantásticos: grifos, mirmecoleones, briareos, dragones, martikhoras, nisnas, nagas, serpientes, esfinges, sátiros y gorgonas, con el atinado propósito de hacernos reflexionar sobre el caos del mundo en que habitamos, el esencial desorden que somos, aunque quizá, y a pesar de lo que pudiera parecer, no todo esté perdido para nosotros. La obra está magníficamente ilustrada por el pinto mexicano José Luis Cuevas.





